El concejal de Movilidad de Valencia, Giuseppe Grezzi, ha presentado el plan con el que el Ayuntamiento quiere revolucionar el uso de la bicicleta en la ciudad. La licitación del carril bici del llamado anillo ciclista, que circunvala el centro histórico de la urbe y lo conecta con las ramificaciones al resto de barrios, tendrá de recorrido 4,7 kilómetros de carril para bicicletas de 2,5 metros de anchura. Costará 852.000 euros y entrará en funcionamiento, probablemente, después de Navidad.

Entre este año y principios de 2017 entrarán en funcionamiento un total de 17 kilómetros de carril bici que conectarán tramos hasta ahora discontinuos. La bicicleta ganará espacio diferenciado en algunas de las principales arterias de la ciudad.

Futuro carril bici de Valencia a la altura de la plaza de Toros.

“Es un proyecto hecho para durar y pensado para asumir el gran aumento de ciclistas que pensamos que vamos a tener en los próximos años”

Ha afirmado Grezzi en la presentación de la licitación, en la que ha destacado la anchura del carril —mayor que la que existe ahora en la ciudad—, diseñado para circular con “comodidad” y “seguridad”. El concejal espera que el anillo ciclista tenga un impacto en la reducción del tráfico en torno al centro y, como consecuencia, en los niveles de contaminación que genera el tráfico de vehículos de motor.

“Valencia es ahora una ciudad donde es difícil ir en bicicleta”, ha dicho el edil de Movilidad en referencia a la desconexión entre los carriles bici existentes, la ausencia de estos en las grandes vías y la falta de elementos que permitan aparcarlas e “impedir su robo”. Un problema, este último, que la concejalía está estudiando cómo reducir.

El carril bici irá por la calzada salvo en la zona que ya está hecho por la acera, entre el IVAM y la calle de Blanquerías. Y en un pequeño tramo frente a las Torres de Serranos, dado “el estrechamiento” de la calzada y el “elevadísimo tránsito” de coches en este punto, que Grezzi ha dicho que buscan aplacar. A la altura del túnel de Ángel Guimerá, en Guillem de Castro, solo quedará un carril para coches y otro para autobuses.

A la calle de Jorge Juan dejará de accederse por coche desde Colón —solo podrá hacerse desde la calle Sorní—, y se eliminará la isleta que existe ahora en ese tramo. El objetivo es “mejorar la movilidad de los peatones” y contribuir a disminuir el tráfico de las dos vías —Colón y Jorge Juan—, que tienen marcado carácter comercial.

Nuevo anillo Ciclista de Valencia.

 

Se introducirán nuevos pasos de peatones a lo largo del recorrido del anillo ciclista, que sigue el trazado de las antiguas murallas de la ciudad. En Guillem de Castro habrá uno frente a la fachada de la Iglesia de San Agustín; otro frente a la calle de Gandia —para cruzar al parque del Hospital—, y un tercero a la altura de la calle Padre Majón —junto al colegio Cervantes, en cumplimiento de una votación vecinal—.

Grezzi ha recordado que otra versión del anillo ciclista fue aprobada por el anterior equipo municipal, que dirigía Rita Barberá, pero quedó anulado por defecto de forma después de que una empresa recurriera el proyecto. El nuevo diseño ha introducido distintos cambios, como el de hacerlo más recto.

Grezzi ha señalado que el Ayuntamiento intentará limitar al máximo el periodo de tramitación dentro de los plazos que marca la ley para acelerar el comienzo de las obras.

La ronda ciclista que rodeará el centro histórico fue inicialmente promovida desde el colectivo València en Bici, que le dio el nombre de anillo ciclista, ha destacado el concejal.