Los frenos de disco en las bicicletas de carretera están absolutamente prohibidos en España, en cualquier competición o marcha cicloturista, según han informado fuentes de la Federación Española de Ciclismo. Los árbitros que acuden a estas pruebas, tengan o no carácter competitivo, tienen la orden de expulsar de la carrera a todo participante que se presente con una bicicleta de estas características. “Incluso si es descubierto una vez iniciado el recorrido, será invitado a abandonarlo por razones de seguridad, con la misma consideración como si se hubiera acudido sin el casco reglamentario”, indicó Rafael Coca, presidente de la comisión técnica federativa.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) prohibió la utilización de los frenos de disco en la alta competición, a raíz del accidente sufrido por Fran Ventoso durante la disputa de la París-Roubaix. A continuación, y a propuesta de las compañías aseguradoras, fue la federación francesa la que amplió el veto a todas las pruebas, de carácter profesional y aficionado, que se disputasen en su país. En España, la normativa, “es clara, precisa y contundente, pues el uso de este tipo de frenos no está autorizado, lo que afecta a todas las carreras, incluidas las de promoción, desde la propia edad de cadetes”, añadió Coca.

METICULOSOS CON EL MATERIAL

Desde la llegada de José Luis López Cerrón a la presidencia de la entidad, la federación envía un árbitro a todas las marchas cicloturistas que cuentan con los permisos pertinentes. “Este árbitro controla que todo esté en regla, que haya ambulancia y médico por si se produce un accidente, que los participantes que no están federados dispongan de la licencia y el seguro provisional para la jornada de la carrera, que todos los corredores lleven casco y, a partir de ahora, que sean meticulosos con el material y, en concreto, con los frenos de disco. Solo podemos enviar a un árbitro, por razones logísticas y económicas. En el resto de carreras, todas aquellas que no tienen carácter internacional, desplazamos a seis árbitros, con lo que el control es más fácil. Que una sola persona vigile, en ocasiones, a cientos o miles de participantes, complica, evidentemente, el control de las bicicletas”, agregó el presidente de la comisión técnica.

Fuente: elPeriódico